Aerotermia: precio, consumo y cuándo compensa

Cambiar la caldera por una bomba de calor es la decisión de reforma más cara y menos reversible que va a tomar la mayoría de propietarios en la próxima década. Aquí no vas a encontrar un folleto: vas a encontrar cuánto cuesta de verdad, cuánto consume medido, en qué casos no compensa y qué preguntar antes de firmar un presupuesto.

Qué es la aerotermia, en una frase

Una bomba de calor que extrae energía del aire exterior y la lleva al interior de la vivienda, tanto para calefacción como para agua caliente sanitaria y, en muchos equipos, refrigeración en verano. No genera calor quemando nada: lo transporta. Por eso la comparación honesta no es «consume mucho o poco», sino cuántos kilovatios térmicos entrega por cada kilovatio eléctrico que gasta. Ese número se llama COP, y su versión estacional, el SCOP, es la única cifra que sirve para comparar equipos entre sí.

Esquema de funcionamiento de una bomba de calor aerotérmica La unidad exterior capta calor del aire, el compresor lo eleva de temperatura consumiendo electricidad y ese calor se entrega al circuito de agua que alimenta los emisores y el depósito de agua caliente. Por cada kilovatio hora eléctrico consumido se entregan alrededor de cuatro de calor. Cómo funciona una aerotermia Tres cuartas partes del calor que llega a los emisores no se pagan: se toman del aire UNIDAD EXTERIOR Capta calor del aire COMPRESOR Aquí entra la electricidad y sube el calor a temperatura útil SUELO RADIANTE o radiadores AGUA CALIENTE depósito de ACS refrigerante agua 1 kWh eléctrico En un equipo monobloc todo el circuito de refrigerante se queda en la unidad exterior: por la vivienda solo circula agua. 3 kWh gratis del aire + 1 kWh que pagas = 4 kWh de calor Esa relación es el COP. Una caldera de gas, quemando combustible, se queda en 0,9. Esquema de una aerotermia aire-agua. Las proporciones son las de un equipo con COP 4.
Una aerotermia entrega alrededor de cuatro kilovatios de calor por cada uno eléctrico que consume.

Las cuatro preguntas con las que llega casi todo el mundo

Las dudas se repiten siempre en el mismo orden, y esta categoría está organizada exactamente así:

  • ¿Cuánto me va a costar? El desglose real por partidas —equipo, depósito, hidrokit, obra, puesta en marcha, legalización— en precio de instalar aerotermia. Un presupuesto que no separa esas partidas no se puede comparar con otro.
  • ¿Cuánto voy a gastar al mes? Consumos reales por tipo de vivienda y zona climática en cuánto consume la aerotermia, no las cifras de catálogo medidas en laboratorio a 7 °C.
  • ¿Me compensa frente a lo que tengo? La comparación a diez años, con mantenimiento e inversión inicial incluidos, en aerotermia frente a caldera de gas.
  • ¿Funciona en mi caso concreto? Piso sin terraza, radiadores existentes, zona fría, vivienda sin aislar. Son los cuatro escenarios donde la respuesta genérica falla.

Cuándo la aerotermia es una buena idea

Sale bien cuando se dan tres condiciones a la vez: una envolvente razonablemente aislada, un sistema de emisión que trabaje a baja temperatura —suelo radiante o fancoils— y un consumo de calefacción alto, que es lo que amortiza la inversión. Vivienda unifamiliar en zona D o E, con suelo radiante y calefacción actual de gasóleo o gas propano: ese es el caso en el que los números salen solos.

Cuándo conviene pensárselo dos veces

Y sale mal, o al menos regular, en escenarios que casi ningún comercial menciona. Una vivienda sin aislar en la que la bomba de calor tendrá que compensar pérdidas enormes con un equipo sobredimensionado. Un piso pequeño en zona A o B, donde el consumo anual de calefacción es tan bajo que la inversión no se recupera en la vida útil del equipo. O una instalación con radiadores tradicionales de hierro trabajando a 70 °C, donde el rendimiento cae hasta acercarse peligrosamente al de una caldera de condensación.

En esos casos hay alternativas mejores: aislar primero, cambiar solo el agua caliente sanitaria, o quedarse con la caldera unos años más. Decirlo es parte del trabajo.

Antes de pedir presupuestos

Dos cosas que te ahorrarán dinero y disgustos. La primera: haz un predimensionado de la potencia antes de que venga nadie a casa, para llegar a la conversación sabiendo si te están ofreciendo 8 o 16 kW y por qué. La segunda: exige el cálculo de cargas térmicas según la norma UNE-EN 12831, que es lo que presupone el RITE cuando obliga a dimensionar con las cargas máximas de invierno calculadas al percentil del 99 % (IT 1.2.4.1). Un instalador que dimensiona por metros cuadrados y a ojo es la causa número uno de equipos sobredimensionados que arrancan y paran todo el invierno, consumen de más y se estropean antes.

Y las ayudas

La sustitución de calderas fósiles por bombas de calor tiene apoyo público en la mayoría de comunidades autónomas, con importes y plazos que cambian cada año, y la Directiva (UE) 2024/1275 pide a los Estados dejar de incentivar las calderas de combustible fósil desde 2025. En ayudas y subvenciones explicamos qué programas existen y cada artículo lleva al pie la fecha en que se comprobó su fuente. Ojo al orden: en la mayoría de convocatorias hay que solicitar la ayuda antes de ejecutar la obra.

Todo lo publicado sobre aerotermia

Fuentes de esta sección

Los artículos de esta sección citan sus fuentes en el punto de cada afirmación y las recogen al pie con la fecha de consulta. Estas son las que sostienen la mayor parte de lo que se dice aquí, comprobadas el 11 de septiembre de 2026; los precios y porcentajes de ahorro son estimaciones propias, como se explica en metodología.