Consumo y factura de la luz

La factura de la luz es el sitio por el que casi todo el mundo entra a este tema. Sube, no se entiende por qué, y a partir de ahí empiezan las preguntas: qué potencia tengo contratada, cuánto gasta realmente la calefacción, si merece la pena cambiar de tarifa. Esta sección responde con números, no con consejos genéricos de apagar las luces.

Empieza por entender lo que pagas

Una factura española tiene dos bloques que se comportan de forma distinta: el término de potencia, que pagas todos los meses aunque no enciendas nada, y el término de energía, que depende de lo que consumes y de la hora a la que lo consumes. Confundirlos lleva al error más común: intentar ahorrar apagando aparatos cuando el problema está en tener contratados 5,75 kW que no necesitas.

Lo desmontamos línea a línea, sobre una factura real, en cómo leer la factura de la luz. Y la potencia que te corresponde según vivienda y equipos, en qué potencia contratar.

Las cuatro partes de una factura de la luz Término de potencia, que se calcula multiplicando los kilovatios contratados por el precio diario y los días. Término de energía, kilovatios hora por su precio. Impuestos, que son porcentajes sobre lo anterior. Y otros conceptos como el alquiler del contador. Las cuatro partes de tu factura El error más caro es apagar aparatos cuando el problema está en la potencia contratada TÉRMINO DE POTENCIA Lo que pagas por tener potencia disponible CÓMO SE CALCULA kW contratados × €/kW/día × días TÉRMINO DE ENERGÍA Lo que realmente consumes CÓMO SE CALCULA kWh × €/kWh IMPUESTOS Impuesto eléctrico y IVA CÓMO SE CALCULA Porcentajes sobre lo anterior OTROS CONCEPTOS Alquiler del contador y servicios añadidos CÓMO SE CALCULA Importe fijo mensual Dónde está el dinero Bajar 1 kW de potencia contratada supone entre 35 y 45 € al año, sin cambiar un solo hábito.
Antes de intentar consumir menos, comprueba cuánta parte de tu factura no depende de lo que consumes.

Cuánto gasta cada cosa, en euros

Los kilovatios hora no le dicen nada a nadie. Por eso aquí todo se traduce a euros al mes:

La tarifa: donde se ahorra de verdad sin renunciar a nada

Cambiar de comercializadora o de tipo de tarifa es el ajuste con mejor relación esfuerzo-ahorro de toda la casa, y no exige cambiar ningún hábito. Ahora bien, la tarifa óptima depende de tu curva de consumo: si tienes aerotermia o coche eléctrico, la discriminación horaria compensa; si tu consumo es plano y bajo, muchas veces no. Lo vemos en qué tarifa elegir si tienes aerotermia y en cambiar de comercializadora, con los plazos reales y los errores que hacen que la factura suba en lugar de bajar.

Los tramos horarios, sin mitos

Los tramos de la tarifa 2.0TD los fija la Circular 3/2020 de la CNMC: punta de 10 a 14 y de 18 a 22 h, llano de 8 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 24 h, y valle de 0 a 8 h los días laborables y todo el día en fines de semana y festivos nacionales. Poner la lavadora de madrugada ahorra, pero mucho menos de lo que la gente cree, porque solo afecta al término de energía de ese electrodoméstico concreto. Mover el consumo grande —la bomba de calor, el termo, el coche eléctrico— sí mueve la factura. Las cifras concretas de cada caso están en mejor hora para poner la lavadora.

Si tu factura es un problema, no solo una molestia

El bono social eléctrico y el bono social térmico son descuentos regulados a los que acceden bastantes más hogares de los que los solicitan, sencillamente porque no se conocen los requisitos. Quién puede pedirlos, qué documentación hace falta y cómo se tramita, en bono social eléctrico y térmico.

Y la pregunta de fondo

A partir de cierto punto, ajustar la tarifa deja de dar más margen y la única forma de bajar la factura es consumir menos energía para el mismo confort. Ahí es donde entran el aislamiento, un termostato bien programado o cambiar de sistema de calefacción. Todo eso cuesta dinero por delante, y por eso conviene hacer los números antes, no después.

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Fuentes de esta sección

Los artículos de esta sección citan sus fuentes en el punto de cada afirmación y las recogen al pie con la fecha de consulta. Estas son las que sostienen la mayor parte de lo que se dice aquí, comprobadas el 11 de septiembre de 2026; los precios y porcentajes de ahorro son estimaciones propias, como se explica en metodología.