Cada grado que subes el termostato en invierno supone en torno a un 7% más de consumo de calefacción. En una vivienda media de Madrid, pasar de 20 a 21 °C son unos 68 € más al año. Pasar de 20 a 23, más de 200.
Es la única cifra de ahorro doméstico que se nota de verdad en la factura sin invertir un euro, y por eso merece la pena entenderla bien.
Lo que cuesta cada grado, en euros
Sobre una vivienda de 90 m² con aislamiento medio y caldera de gas natural, coste anual de calefacción según la consigna:
| Consigna | Zona B Valencia | Zona C Barcelona | Zona D Madrid | Zona E Burgos |
|---|---|---|---|---|
| 19 °C | 312 € | 534 € | 900 € | 1.361 € |
| 20 °C | 335 € | 574 € | 968 € | 1.463 € |
| 21 °C | 358 € | 614 € | 1.036 € | 1.565 € |
| 22 °C | 382 € | 654 € | 1.104 € | 1.668 € |
| 23 °C | 405 € | 695 € | 1.171 € | 1.770 € |
La diferencia entre poner 20 y poner 23 grados va de 70 € al año en Valencia a más de 300 en Burgos. Y no requiere obra, ni cambiar de equipo, ni pedir presupuesto: solo tocar un dial.
Por qué es un 7% y no un 3 o un 15
La pérdida de calor de una vivienda es proporcional a la diferencia de temperatura entre dentro y fuera. Si fuera hay 6 °C y dentro quieres 20, el salto es de 14 grados; si quieres 21, es de 15. Un grado más sobre catorce es un 7% más de pérdidas, y por tanto un 7% más de energía para compensarlas.
De ahí se deduce algo que sorprende: el porcentaje es mayor en climas suaves. En Málaga, donde el salto típico es de 8 grados, subir uno supone un 12%. En Burgos, con saltos de 20 grados, un 5%. Lo que pasa es que el 5% de Burgos son muchos más euros que el 12% de Málaga.
En verano funciona igual, al revés
Cada grado que bajas el aire acondicionado supone también en torno a un 7% más de consumo. La diferencia es que la factura de refrigeración es mucho menor que la de calefacción: la temperatura ideal y lo que cuesta cada grado en verano están en temperatura ideal del aire acondicionado.
Cuatro matices que importan
- El 7% es sobre el consumo de calefacción, no sobre la factura total. Si tu factura anual de luz y gas son 1.400 € y la calefacción son 900, un grado son 63 €, no 98.
- Bajar el termostato de golpe no siempre ahorra. En viviendas con mucha inercia —suelo radiante, muros gruesos—, apagar por la noche y volver a calentar por la mañana puede consumir más que mantener una temperatura estable algo más baja.
- La sensación de confort no depende solo del termómetro. Una pared fría te hace sentir frío aunque el aire esté a 21 °C, porque radias calor hacia ella. Es la razón por la que en una casa bien aislada estás cómodo a 19 grados y en una sin aislar no lo estás a 22.
- Las estancias que no usas. Bajar los cabezales termostáticos de las habitaciones vacías ahorra más que bajar un grado en toda la casa. Eso sí, no las cierres del todo: una habitación helada condensa y sale humedad en las paredes.
Cómo bajar un grado sin notarlo
El truco no es aguantar frío, es que 20 grados se sientan como 21:
- Elimina las corrientes. Sellar las cajas de persiana y las rendijas de carpintería sube la sensación térmica uno o dos grados. Es lo más barato que existe.
- Purga los radiadores. Uno con aire calienta la mitad, y tú compensas subiendo el termostato. El procedimiento en purgar los radiadores.
- Alfombra en suelos fríos. El suelo es por donde más notas la temperatura.
- Cortinas gruesas por la noche, abiertas de día si entra sol. La ventana es la superficie más fría de la habitación.
- Programa por horarios. No hace falta la misma temperatura a las cuatro de la madrugada que a las nueve de la noche. Un termostato programable rentabiliza esto solo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura recomendada en invierno?
Entre 19 y 21 °C en las zonas de estar, y 17-18 en dormitorios, que se duerme mejor algo más fresco. Por encima de 21 el gasto sube rápido sin ganar confort real.
¿Compensa apagar la calefacción al salir de casa?
Para ausencias de más de cuatro o cinco horas, sí: baja la consigna a 16-17 °C en lugar de apagar del todo. Así no partes de cero al volver, y evitas condensaciones.
¿Y si tengo aerotermia?
El porcentaje es el mismo, pero el impacto en euros es menor porque el coste por kWh útil es bastante más bajo. En la tabla de cuánto gasta la calefacción al mes puedes comparar tu sistema con los demás.
¿El termostato inteligente ahorra de verdad?
Lo que ahorra es la programación, no la conectividad. Un termostato programable de 40 € bien configurado consigue casi lo mismo que uno de 200 con aplicación móvil.
La cuenta rápida
Coge tu gasto anual de calefacción y multiplícalo por 0,07. Eso es lo que te cuesta cada grado. Si la cifra te parece alta, prueba a bajar uno y a compensar sellando corrientes y purgando radiadores: la mayoría de la gente no nota la diferencia de temperatura y sí la de la factura.
El resto de palancas, por orden de impacto real, están en consumo y factura.