Calefacción: calderas, radiadores y suelo radiante

La mayoría de las casas españolas se calientan con una caldera de gas de más de diez años y radiadores de hierro. Funciona, está pagado y nadie lo toca hasta que se estropea. Esta sección trata de lo que conviene saber antes de que llegue ese día, porque decidir con la casa fría en enero es la peor manera de gastarse cuatro mil euros.

El calendario que cambia el escenario

La Directiva (UE) 2024/1275 de eficiencia energética de edificios pide a los Estados dejar de incentivar las calderas de combustible fósil desde 2025 y apunta a su eliminación completa en 2040. No significa que mañana tengas que arrancar la tuya: las calderas existentes siguen siendo legales y se pueden reparar. Sí significa que, si vas a cambiar de equipo en los próximos años, merece la pena hacer los números con ese calendario delante. Lo desarrollamos en fin de las calderas de gas.

Las tres decisiones de esta sección

  • Reparar o cambiar. Una caldera de condensación bien mantenida dura, como orden de magnitud, entre quince y veinte años. A partir de ahí, cada avería es una decisión, no una reparación. En cuánto cuesta mantener una caldera están los importes medios de revisión, piezas habituales y contrato de mantenimiento.
  • Qué poner si cambias. Condensación, aerotermia o biomasa. Las tres tienen su caso. La comparación sin marketing está en caldera de condensación o aerotermia.
  • Cómo emitir el calor. Radiadores, suelo radiante o fancoils. Determina el rendimiento del equipo que pongas por encima, y es una decisión más importante que la marca de la caldera.

Radiadores: lo que sí y lo que no

Un radiador no calienta más por estar más caliente: calienta más por tener más superficie de intercambio. Es la razón por la que un sistema de baja temperatura funciona perfectamente si los radiadores están bien dimensionados, y por la que ampliar elementos suele ser mucho más barato que cambiar todo el circuito para poder poner aerotermia.

Y una advertencia sobre los radiadores eléctricos «de bajo consumo»: todos los sistemas de calefacción eléctrica por resistencia tienen exactamente el mismo rendimiento, un kilovatio de electricidad por cada kilovatio de calor. Lo que cambia entre modelos es la inercia, la regulación y la comodidad, no el consumo. Lo explicamos en radiadores eléctricos de bajo consumo.

Suelo radiante

Es el sistema más confortable y el que mejor aprovecha una bomba de calor, porque trabaja a 30-40 °C en lugar de a 70. También es el que más obra exige y el que peor encaja en una reforma parcial: hay que levantar el suelo y se pierden unos centímetros de altura. Precio por metro cuadrado, plazos y casos en los que no compensa, en suelo radiante.

Perfil de temperatura en una estancia con radiador y con suelo radiante Un radiador calienta el aire que sube, y deja la cabeza más caliente que los pies. El suelo radiante invierte ese perfil y lo aplana, de modo que se logra la misma sensación de confort con uno o dos grados menos de temperatura ambiente. Por qué el suelo radiante se nota distinto La misma media de 21 °C, repartida de dos formas opuestas RADIADOR Impulsión a 55-70 °C cabeza pies 24 °C 18 °C perfil de temperatura · la línea de puntos son 21 °C SUELO RADIANTE Impulsión a 35 °C cabeza pies 20 °C 22 °C perfil de temperatura · la línea de puntos son 21 °C Con los pies calientes te sientes cómodo a 1 o 2 °C menos de temperatura ambiente. Ese es el ahorro que no aparece en ninguna ficha técnica.
El emisor decide dos cosas a la vez: cómo se siente la casa y a qué rendimiento trabaja el equipo.

El agua caliente, que casi nadie calcula

En una vivienda razonablemente aislada, el agua caliente sanitaria puede suponer un tercio del gasto energético del hogar. Comparamos termo eléctrico, bomba de calor de ACS, gas natural y butano en qué sale más barato para el agua caliente, con el coste por metro cúbico y la inversión inicial de cada opción.

Mantenimiento: lo poco que hay que hacer

Purgar los radiadores al empezar la temporada, vigilar la presión del circuito y la revisión periódica que corresponda según tu instalación: para una caldera mural de gas en vivienda el RITE (IT 3.3, tabla 3.1) fija un mantenimiento cada dos años, y la inspección de la instalación de gas es cada cinco (RD 919/2006, ITC-ICG 07). Poco más. La mayoría de las averías de invierno —caldera que pierde presión, caldera que se apaga sola— vienen de no haber hecho esas tres cosas.

Todo lo publicado sobre calefacción

Fuentes de esta sección

Los artículos de esta sección citan sus fuentes en el punto de cada afirmación y las recogen al pie con la fecha de consulta. Estas son las que sostienen la mayor parte de lo que se dice aquí, comprobadas el 11 de septiembre de 2026; los precios y porcentajes de ahorro son estimaciones propias, como se explica en metodología.