La mayoría de las casas españolas se calientan con una caldera de gas de más de diez años y radiadores de hierro. Funciona, está pagado y nadie lo toca hasta que se estropea. Esta sección trata de lo que conviene saber antes de que llegue ese día, porque decidir con la casa fría en enero es la peor manera de gastarse cuatro mil euros.
El calendario que cambia el escenario
La normativa europea de eficiencia energética de edificios ha retirado el apoyo público a las calderas de combustible fósil y apunta a su eliminación progresiva en el horizonte de 2040. No significa que mañana tengas que arrancar la tuya: las calderas existentes siguen siendo legales y se pueden reparar. Sí significa que, si vas a cambiar de equipo en los próximos años, merece la pena hacer los números con ese calendario delante. Lo desarrollamos en fin de las calderas de gas.
Las tres decisiones de esta sección
- Reparar o cambiar. Una caldera de condensación bien mantenida dura entre quince y veinte años. A partir de ahí, cada avería es una decisión, no una reparación. En cuánto cuesta mantener una caldera están los importes medios de revisión, piezas habituales y contrato de mantenimiento.
- Qué poner si cambias. Condensación, aerotermia o biomasa. Las tres tienen su caso. La comparación sin marketing está en caldera de condensación o aerotermia.
- Cómo emitir el calor. Radiadores, suelo radiante o fancoils. Determina el rendimiento del equipo que pongas por encima, y es una decisión más importante que la marca de la caldera.
Radiadores: lo que sí y lo que no
Un radiador no calienta más por estar más caliente: calienta más por tener más superficie de intercambio. Es la razón por la que un sistema de baja temperatura funciona perfectamente si los radiadores están bien dimensionados, y por la que ampliar elementos suele ser mucho más barato que cambiar todo el circuito para poder poner aerotermia.
Y una advertencia sobre los radiadores eléctricos «de bajo consumo»: todos los sistemas de calefacción eléctrica por resistencia tienen exactamente el mismo rendimiento, un kilovatio de electricidad por cada kilovatio de calor. Lo que cambia entre modelos es la inercia, la regulación y la comodidad, no el consumo. Lo explicamos con mediciones en radiadores eléctricos de bajo consumo.
Suelo radiante
Es el sistema más confortable y el que mejor aprovecha una bomba de calor, porque trabaja a 30-40 °C en lugar de a 70. También es el que más obra exige y el que peor encaja en una reforma parcial: hay que levantar el suelo y se pierden unos centímetros de altura. Precio por metro cuadrado, plazos y casos en los que no compensa, en suelo radiante.
El agua caliente, que casi nadie calcula
En una vivienda razonablemente aislada, el agua caliente sanitaria puede suponer un tercio del gasto energético del hogar. Comparamos termo eléctrico, bomba de calor de ACS, gas natural y butano en qué sale más barato para el agua caliente, con el coste por metro cúbico y la inversión inicial de cada opción.
Mantenimiento: lo poco que hay que hacer
Purgar los radiadores al empezar la temporada, vigilar la presión del circuito y la revisión periódica que corresponda según tu instalación. Poco más. La mayoría de las averías de invierno —caldera que pierde presión, caldera que se apaga sola— vienen de no haber hecho esas tres cosas.