Un radiador que está caliente abajo y frío arriba tiene aire dentro. Purgarlo son cinco minutos por radiador, no necesitas más que una llave de purga, un vaso y un trapo, y es la intervención de mantenimiento que más notas en la factura: un circuito con aire obliga a la caldera a trabajar más para calentar menos, y la calefacción ya es la partida más cara del invierno.
Se hace una vez al año, al empezar la temporada, y cada vez que un radiador deje de calentar bien.
Antes de empezar
- Apaga la calefacción y espera a que los radiadores estén fríos. Purgar en caliente es la forma más habitual de quemarse: sale agua a más de 60 °C y con presión.
- Ten a mano un recipiente y un trapo. Sale poca agua, pero sale sucia y mancha.
- Localiza la llave de purga: el pequeño tornillo o mando en la parte superior del radiador, en el lateral opuesto a la llave de paso.
Cómo se purga, paso a paso
- Apaga la caldera y deja enfriar el circuito. Media hora suele bastar.
- Empieza por el radiador más cercano a la caldera y avanza hacia el más lejano. En un edificio de varias plantas, de abajo hacia arriba.
- Coloca el recipiente debajo de la llave de purga.
- Abre la llave despacio, un cuarto de vuelta. Oirás el aire salir con un silbido.
- Cierra en cuanto salga agua de forma continua, sin burbujas ni escupidos. No hace falta vaciar medio radiador: en cuanto sale agua limpia y seguida, ya está.
- Repite en cada radiador siguiendo el orden.
- Comprueba la presión al terminar y rellena si hace falta, hasta 1,2 bar en frío. Este paso se olvida siempre y es el que evita que la caldera se bloquee después.
- Enciende la calefacción y comprueba que todos los radiadores calientan de arriba abajo.
Los cuatro errores habituales
- Purgar con la caldera encendida. Además del riesgo de quemadura, la bomba en marcha mete más aire en el circuito mientras purgas.
- Abrir la llave del todo. No purga más rápido, solo consigue que salga un chorro de agua sucia y que en algunos modelos antiguos el tornillo se salga entero.
- No revisar la presión después. Purgar baja la presión del circuito. Si te quedas por debajo de 0,8 bar, la caldera se bloqueará al arrancar y pensarás que has roto algo.
- Empezar por el radiador más lejano. Arrastras el aire hacia los que ya has purgado y tienes que repetir.
El diagnóstico rápido por dónde está frío
| Síntoma | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| Frío arriba, caliente abajo | Aire acumulado | Purgar |
| Frío abajo, caliente arriba | Lodos y sedimentos | Limpieza del circuito |
| Frío entero, el resto bien | Llave cerrada o cabezal agarrotado | Abrir o desbloquear |
| Frío solo los más lejanos | Circuito descompensado | Equilibrar con detentores |
| Todos tibios | Temperatura de impulsión baja o caldera al mínimo | Revisar la caldera |
Si un radiador sigue frío después de purgar
El aire ya no es la explicación. Por orden de probabilidad:
- Llave de paso o detentor cerrados. Comprueba las dos llaves del radiador, la de entrada y la de retorno.
- Cabezal termostático agarrotado. Muy frecuente tras el verano. Quita el cabezal y comprueba que el vástago metálico se hunde y vuelve a salir; si está pegado, muévelo con cuidado con unos alicates de punta fina.
- Lodos acumulados. Si el radiador está frío en la parte inferior y caliente arriba, es al revés que el aire: son sedimentos. Necesita limpieza del circuito.
- Instalación descompensada. Los radiadores más alejados no reciben caudal suficiente. Se resuelve equilibrando el circuito con los detentores, y eso ya es trabajo de instalador.
Si tienes que purgar constantemente, hay otro problema
Un circuito cerrado y estanco no debería generar aire. Si cada pocas semanas vuelven las burbujas, la causa suele ser una de estas tres, y ninguna se arregla purgando:
- Entrada de aire por una fuga, aunque no veas agua. Suele venir acompañada de pérdida de presión: en ese caso, empieza por la caldera pierde presión, que explica la prueba de tres días para distinguir una fuga real del vaso de expansión.
- Vaso de expansión sin precarga, que provoca ciclos de presión y descarga. En Vaillant se manifiesta como error F75.
- Corrosión interna. El agua nueva que entra en cada relleno trae oxígeno disuelto, que ataca el hierro y genera hidrógeno. Es la razón por la que rellenar cada semana hace más daño que la propia fuga.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que purgar?
Una vez al año, al inicio de la temporada, es suficiente en una instalación sana. Más a menudo indica un problema de fondo.
¿Hay que purgar el suelo radiante?
El suelo radiante se purga desde el colector, no radiador por radiador, y el procedimiento es distinto: hay que abrir y cerrar circuitos de uno en uno. Si no lo has hecho nunca, mejor la primera vez con el instalador.
¿Y con aerotermia?
Igual. Una bomba de calor con radiadores o fancoils tiene el mismo circuito hidráulico y también acumula aire. Lo que cambia es que trabaja a menor temperatura, así que un radiador con aire se nota todavía más. Si además oyes gorgoteo, mira los siete ruidos de una bomba de calor.
Sale agua marrón muy sucia, ¿es normal?
Un poco de agua oscura es normal. Si sale negra y espesa, el circuito tiene lodos y conviene una limpieza química: reduce el rendimiento de toda la instalación y puede llegar a atascar el intercambiador de la caldera.
El mantenimiento de septiembre, en cinco minutos
Purgar, comprobar presión, mover los cabezales termostáticos que lleven meses parados y, si toca, la revisión anual. Con eso evitas la mayoría de las llamadas de urgencia de diciembre, que además se pagan a tarifa de urgencia. El resto del mantenimiento anual está en la sección de calefacción.
Si al hacerlo descubres que la caldera ya no está para muchos inviernos, calcula qué potencia necesitaría una bomba de calor en tu vivienda con la calculadora de potencia antes de pedir presupuestos.