Mantener una caldera de gas en España cuesta entre 60 y 130 € al año si contratas la revisión suelta, y entre 90 y 220 € si vas por contrato de mantenimiento. La diferencia no está en el precio, está en lo que cubre cada cosa, y ahí es donde la mayoría de la gente paga de más sin saberlo.
Qué es obligatorio y qué no
Conviene separar dos cosas que las comerciales mezclan a propósito:
- La inspección periódica de la instalación de gas la realiza la empresa distribuidora con la periodicidad que marca la normativa. Es obligatoria, la avisa la distribuidora y tiene un precio regulado. No es un contrato de mantenimiento.
- El mantenimiento del aparato —limpiar el quemador, revisar electrodos, ajustar la combustión, comprobar el vaso de expansión— depende del tipo de instalación y de lo que indique el fabricante. En viviendas individuales de gas, en la mayoría de casos no es legalmente obligatorio, pero sí es la diferencia entre que la caldera dure ocho años o dieciocho.
Cuidado con las llamadas comerciales que dicen «le toca la revisión obligatoria» y acaban vendiendo un contrato. Si tienes dudas, la distribuidora te confirma gratis qué te corresponde y cuándo.
Qué cuesta cada opción
| Opción | Precio orientativo | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Revisión suelta | 60 – 130 €/año | Limpieza, análisis de combustión, comprobación de seguridades. Sin piezas ni averías |
| Contrato básico | 90 – 150 €/año | Revisión anual + mano de obra de averías. Piezas aparte |
| Contrato con piezas | 150 – 220 €/año | Lo anterior + piezas incluidas, casi siempre con exclusiones y límite anual |
| Avería suelta sin contrato | 60 – 90 € la visita | Diagnóstico y mano de obra. Piezas aparte |
Las cinco letras pequeñas que importan
- Qué piezas están excluidas. Casi todos los contratos «con piezas» excluyen las caras: intercambiador, placa electrónica, válvula de gas. Que son justo las que hacen que una reparación se vaya a 300 €.
- El límite anual. Muchos contratos cubren piezas hasta un tope. Por encima, pagas tú.
- La antigüedad máxima. Bastantes contratos dejan de cubrir piezas a partir de cierta edad del aparato, normalmente entre diez y quince años. Justo cuando empiezan a estropearse.
- El tiempo de respuesta. Un contrato que no garantiza plazo en invierno vale menos de lo que parece: la urgencia es diciembre, no mayo.
- La permanencia y la renovación automática. Comprueba cómo se cancela antes de firmar.
Cuándo compensa el contrato y cuándo no
La cuenta es sencilla. Un contrato con piezas de 180 €/año frente a una revisión suelta de 90 € supone 90 € extra al año. En diez años, 900 €.
- Caldera de menos de 8 años: raramente compensa el contrato con piezas. Todavía está en la etapa en la que casi no falla, y muchas veces sigue en garantía. Revisión suelta y a otra cosa.
- Entre 8 y 15 años: es la franja en la que el contrato tiene sentido, si cubre de verdad lo que se rompe a esa edad.
- Más de 15 años: mira bien las exclusiones por antigüedad. A menudo pagas un contrato que ya no cubre piezas, y ese dinero está mejor ahorrado para el cambio de equipo.
Qué debe hacer el técnico en la revisión
Para que sepas si te están haciendo una revisión o solo mirando la caldera diez minutos:
- Análisis de combustión con analizador, y entrega del resultado por escrito.
- Limpieza del quemador y del intercambiador.
- Comprobación de electrodos de encendido e ionización, que es lo que previene el error F28.
- Comprobación de la precarga del vaso de expansión. Se salta muchísimo, y es la causa de la mayoría de pérdidas de presión y del error F75. En Junkers, el equivalente del circuito sanitario es el error A7.
- Verificación de la válvula de seguridad y del manómetro.
- Revisión de la evacuación de humos y de las seguridades.
Si el técnico se va sin haber conectado un analizador de combustión ni haber mirado el vaso de expansión, no has tenido una revisión.
Preguntas frecuentes
¿Y una bomba de calor, cuánto cuesta mantenerla?
Menos: entre 80 y 150 € al año. No hay combustión, así que no hay quemador que limpiar ni análisis de humos. El trabajo es limpiar el intercambiador exterior, comprobar presiones del circuito y revisar el hidráulico. Los equipos con más de 3 kg de refrigerante sí tienen obligaciones de control de fugas.
¿Puedo hacer yo parte del mantenimiento?
Puedes y debes hacer lo de fuera: comprobar la presión, purgar los radiadores al empezar la temporada y cambiar las pilas del termostato. Lo de dentro del aparato, no.
¿Sirve de algo para el consumo?
Sí. Una caldera con el quemador sucio y la combustión desajustada pierde rendimiento de forma medible. Sobre lo que gasta la calefacción al año, recuperar unos puntos de rendimiento paga la revisión: los números están en cuánto gasta la calefacción al mes.
¿Cuándo dejar de reparar y cambiar?
La regla práctica: si la caldera pasa de quince años y la reparación se acerca al 40% de lo que cuesta una nueva, plantéate el cambio. Y aprovecha para valorar si el sustituto debe ser otra caldera o una bomba de calor.
Antes de renovar tu contrato
Saca el que tienes, busca la lista de exclusiones y mira la antigüedad máxima cubierta. Si tu caldera ya la supera, estás pagando por una cobertura que no vas a poder usar.
Y si el equipo está en la franja de los quince años, es el momento de hacer números sobre qué vendría después: tienes la comparación en calefacción y, si te planteas bomba de calor, el predimensionado en la calculadora de potencia.