La regla de las cien frigorías por metro cuadrado que circula por todas partes solo acierta en un caso: habitación interior, bien aislada, con poca ventana y en clima templado. Una habitación de 20 m² puede necesitar desde 2.150 hasta 5.500 frigorías según su orientación, su aislamiento y dónde vivas. Casi tres veces más.
Aquí tienes la tabla por metros cuadrados y escenario, y las cuatro variables que de verdad mueven el resultado.
La tabla
Equipo comercial recomendado para una estancia con dos personas habituales:
| Superficie | Favorable norte, buen aislamiento, verano templado |
Típico este o sur, aislamiento normal, verano caluroso |
Difícil oeste, mal aislamiento, bajo cubierta, verano muy caluroso |
|---|---|---|---|
| 10 m² | 1.500 frig | 1.500 frig | 3.000 frig |
| 14 m² | 1.500 frig | 2.150 frig | 3.500 frig |
| 18 m² | 1.500 frig | 3.000 frig | 4.500 frig |
| 20 m² | 2.150 frig | 3.000 frig | 5.500 frig |
| 25 m² | 2.150 frig | 3.000 frig | 7.000 frig |
| 30 m² | 3.000 frig | 4.500 frig | 7.000 frig |
| 40 m² | 3.500 frig | 5.500 frig | 12.000 frig |
Para tu caso exacto —con tu orientación, tus ventanas y tu número de personas— usa la calculadora de frigorías, que además te avisa cuando estás justo entre dos tallas comerciales.
Frigorías, vatios y BTU
Tres unidades para lo mismo, y los fabricantes las mezclan:
- 1 kW de potencia frigorífica ≈ 860 frigorías/hora.
- 1 kW ≈ 3.412 BTU/h. Un equipo de «12.000 BTU» son unas 3.000 frigorías.
- Cuando veas «3.000 frigorías», «3,5 kW» y «12.000 BTU» en tres presupuestos, están hablando del mismo equipo.
Las cuatro variables que mandan
1. La orientación
Es el factor más grande después de la superficie. Una estancia al oeste recibe el sol de la tarde, justo cuando el edificio ya está caliente: suma en torno a un 14% respecto al este. El norte, sin sol directo, resta un 8%. Entre una habitación norte y una oeste hay más de un 20% de diferencia con los mismos metros.
2. El aislamiento y las ventanas
Una ventana simple con carpintería antigua penaliza un 18%. Un ventanal grande sin protección solar, otro 12%. Sumados, pueden justificar una talla comercial entera de más.
3. La última planta
Si estás bajo cubierta, súmale un 15%. El tejado se calienta todo el día y radia hacia abajo durante la noche. Es la razón por la que un ático necesita bastante más equipo que el mismo piso dos plantas más abajo.
4. Las cargas internas
Cada persona aporta unas 90 frigorías. Una cocina abierta o varios equipos electrónicos encendidos, unas 150 más. En un salón donde se juntan seis personas, esto ya son 450 frigorías, que no es despreciable.
Por qué pasarse es peor que quedarse corto
Contra toda intuición, el error caro es el de arriba. Un equipo sobredimensionado:
- No deshumidifica. Alcanza la temperatura enseguida, se para, y no le da tiempo a extraer la humedad del aire. El resultado es esa sensación de frío húmedo desagradable que mucha gente atribuye al aire acondicionado en general.
- Consume más. Los arranques son el momento de peor rendimiento, y un equipo grande hace muchos más.
- Dura menos. Los ciclos cortos castigan el compresor.
- Cuesta más de entrada, entre 150 y 400 € por talla.
Si dudas entre dos tamaños y tu estancia no está en el escenario difícil, elige el pequeño. Un inverter moderno modula y trabaja mejor cerca de su potencia nominal que muy por debajo de ella.
Calcula habitación por habitación
El error más común después de la regla de las cien frigorías: sumar los metros de toda la casa y buscar un equipo para el total. No funciona así, porque no vas a climatizar todas las estancias a la vez ni todas tienen la misma carga.
Calcula cada estancia por separado. Si acabas necesitando tres o más equipos, es el momento de comparar con una instalación por conductos: a igualdad de frigorías reparte mejor el aire y queda más discreta. Lo tienes en aire acondicionado.
Preguntas frecuentes
¿Y si el equipo también calienta en invierno?
La potencia calorífica en modo bomba de calor suele ser un 10-15% superior a la frigorífica en el mismo equipo. Pero el dato que importa es la potencia declarada a −7 °C, no la nominal: es la que dice cómo se comportará el día que de verdad lo necesites.
¿Cuántas frigorías para un salón-comedor abierto a la cocina?
Trátalo como una sola estancia, suma los metros de las dos zonas y añade las 150 frigorías de carga por la cocina. Suele salir en la franja de 4.500 a 5.500.
¿Sirve esta tabla para un portátil?
Como orientación de potencia sí, pero un portátil rinde bastante menos que un split de las mismas frigorías declaradas, porque expulsa por un tubo aire que ha cogido de la propia habitación. Cuenta con necesitar una talla más. Las opciones reales para quien no puede hacer obra están en aire acondicionado sin obra.
¿Cuánto va a consumir?
Divide la potencia frigorífica en kW entre el SEER del equipo. Uno de 3.000 frigorías (3,5 kW) con SEER 6,5 consume unos 0,54 kW con el compresor trabajando. Los números completos, en consumo y factura.
Antes de pedir presupuesto
Lleva calculada la cifra de cada estancia. Si un instalador te propone 5.500 frigorías para un dormitorio de 14 m² orientado al norte, ya sabes que algo no cuadra y por qué. Y pídele que te diga con qué criterio ha dimensionado: si la respuesta es «cien por metro», ya sabes lo que vale.
El precio de la instalación, las partidas que casi nunca vienen incluidas y la comparación entre splits y conductos están en aire acondicionado.