La caldera pierde presión: causas y cómo saber si hay fuga

Si tu caldera pierde presión y tienes que rellenarla cada pocos días, hay una fuga en algún punto del circuito o el vaso de expansión ha dejado de hacer su trabajo. Rellenar una vez tras purgar los radiadores es normal. Rellenar cada semana no lo es, y seguir haciéndolo durante meses acaba estropeando la caldera.

Aquí tienes cómo distinguir un caso del otro sin herramientas, qué puedes comprobar tú y en qué punto exacto merece la pena llamar al técnico.

Cuál es la presión correcta

Mira el manómetro con la calefacción apagada y el circuito frío. Es el único momento en que la lectura significa algo:

SituaciónPresión normalQué indica
En frío1,0 – 1,5 barCorrecto
En caliente1,5 – 2,2 barNormal, el agua se dilata
En frío por debajo de 0,8La caldera puede bloquearse
En caliente por encima de 2,8Vaso de expansión sospechoso

Que suba al calentar y baje al enfriar es normal. Lo que no es normal es que la diferencia entre frío y caliente sea de más de un bar y medio: eso apunta directamente al vaso de expansión.

Causas, de más a menos probable

  1. Purga reciente de radiadores. Al sacar aire, sacas volumen, y la presión baja. Es normal y se resuelve rellenando una vez. Si acabas de purgar, no busques más lejos: tienes cómo hacerlo bien en purgar los radiadores.
  2. Vaso de expansión descargado. La causa más frecuente de pérdidas repetidas. Es un depósito con una membrana y una precarga de aire que absorbe la dilatación del agua. Cuando pierde precarga, la presión se dispara al calentar, la válvula de seguridad descarga el exceso, y al enfriar te quedas por debajo del mínimo. El síntoma que lo delata: oscilaciones grandes entre frío y caliente y agua goteando por el desagüe de seguridad. En calderas Vaillant este mismo fallo suele acabar dando error F75.
  3. Válvula de seguridad que no cierra bien. Está tarada a 3 bar. Si tiene suciedad o cal, gotea de forma continua aunque la presión sea correcta. Se detecta mirando su tubo de descarga.
  4. Fuga en purgadores o llaves de radiador. Suele verse: óxido, cal seca o una mancha en el suelo bajo la llave. Revisa los radiadores uno a uno, sobre todo los que se hayan tocado recientemente.
  5. Fuga en el circuito oculto. Tuberías empotradas o suelo radiante. No se ve agua, pero puede aparecer una zona de suelo o pared inexplicablemente caliente o una humedad que crece despacio.
  6. Fuga interna en la caldera. Intercambiador picado, junta vencida o cuerpo de agua deteriorado. Es la peor noticia del listado y la que hay que descartar la última.

La prueba que distingue una fuga del vaso de expansión

No necesitas nada más que un papel y tres días:

  1. Rellena hasta 1,2 bar en frío y cierra bien la llave de llenado.
  2. Apaga la calefacción por completo (deja solo el agua caliente si la necesitas).
  3. Anota la presión cada mañana, siempre en frío, durante tres días.

Interpretación:

  • Baja con la calefacción apagada → hay una fuga real de agua en algún punto del circuito. El vaso de expansión no explica esto.
  • Se mantiene apagada pero baja al usar la calefacción → vaso de expansión o válvula de seguridad. La descarga se produce al calentar.
  • No baja nada en tres días → probablemente fue la purga. Vigila un par de semanas más y olvídate.

Cómo rellenar bien

Con la caldera apagada y fría, abre la llave de llenado despacio hasta llegar a 1,2 bar y ciérrala del todo. Tres advertencias que importan:

  • No la dejes entreabierta. Es un error común y provoca sobrepresión continua, descarga por la válvula de seguridad y entrada permanente de agua nueva.
  • No pases de 1,5 bar en frío. Más presión no calienta mejor: solo hace que la válvula de seguridad trabaje.
  • Cada relleno mete agua nueva, con oxígeno y cal disueltos. Eso genera lodos y corrosión. Rellenar cada semana durante un invierno hace más daño al circuito que la propia fuga.

Cuándo llamar al técnico

  • Si tienes que rellenar más de una vez al mes.
  • Si la presión sube por encima de 2,8 bar al calentar.
  • Si hay goteo continuo por el tubo de la válvula de seguridad.
  • Si sospechas de fuga en circuito empotrado o en el intercambiador.
  • Si aparece agua dentro de la carcasa de la caldera. Aquí, además, corta la corriente.
  • Si además la caldera se apaga sola y no rearranca: el bloqueo por presión baja es una de las causas más frecuentes.

Orientativamente, una visita de diagnóstico ronda los 60–90 €, recargar o sustituir un vaso de expansión externo entre 90 y 200 €, y cambiar una válvula de seguridad entre 60 y 120 €. Reparar un intercambiador ya se acerca a cifras en las que conviene valorar el cambio de caldera, sobre todo si el equipo pasa de quince años. Las tarifas de revisión y contrato están en cuánto cuesta mantener una caldera al año.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar la caldera con la presión baja?

Muchas se bloquean por seguridad por debajo de 0,5–0,8 bar y no arrancan. Aunque la tuya arranque, funcionar con presión insuficiente hace que la bomba trabaje mal y puede dañar el intercambiador.

¿Cada cuánto es normal rellenar?

Una o dos veces al año, típicamente al empezar la temporada y después de purgar. Más que eso indica un problema que hay que buscar.

La presión sube sola, ¿es lo mismo?

No, es el problema contrario y suele ser la llave de llenado que no cierra bien, o un intercambiador que comunica el circuito de agua sanitaria con el de calefacción. También hay que mirarlo.

¿Con aerotermia pasa lo mismo?

Sí. Una bomba de calor también tiene circuito hidráulico, vaso de expansión y válvula de seguridad, y pierde presión por las mismas razones. Puedes ver cómo funciona el sistema en la sección de aerotermia.

Antes de que llegue el frío

La mayoría de estas averías aparecen en la primera semana de uso, cuando la instalación lleva meses parada. Revisar la presión y purgar en septiembre evita quedarse sin calefacción en diciembre y pagar tarifa de urgencia. Tienes el resto del mantenimiento en la sección de calefacción, y los demás síntomas habituales en averías.

Y si la caldera ya tiene años y estás valorando cambiarla, calcula antes qué potencia necesitaría una bomba de calor en tu vivienda con la calculadora de potencia: es la forma de llegar a los presupuestos sabiendo de qué se habla.

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